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<journal-title>Loquens</journal-title>
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<publisher-name>Consejo Superior de Investigaciones Cientificas</publisher-name>
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<article-id pub-id-type="publisher-id">loquens_051</article-id>
<article-id pub-id-type="doi">10.3989/loquens.2018.051</article-id>
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<subject>Articles</subject>
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<article-title>Aproximaci&#x00F3;n multidisciplinar al ac&#x00FA;feno</article-title>
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<trans-title>A multidisplinary approach to tinnitus</trans-title>
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<aff>Instituto de Tecnolog&#x00ED;as F&#x00ED;sicas y de la Informaci&#x00F3;n (ITEFI), CSIC, Serrano 144, Madrid, Espa&#x00F1;a</aff>
<author-notes>
<corresp id="cor1"><email xlink:href="pedro.cobo@csic.es">pedro.cobo@csic.es</email> ORCID: <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://orcid.org/0000-0002-3406-1122">https://orcid.org/0000-0002-3406-1122</ext-link></corresp>
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<copyright-statement>&#x00A9; 2018 CSIC</copyright-statement>
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<license-p>This is an open-access article distributed under the terms of the Creative Commons Attribution 4.0 International (CC BY 4.0) License.</license-p>
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<abstract>
<title>RESUMEN</title>
<p>El ac&#x00FA;feno, la percepci&#x00F3;n de un sonido que no se ha generado en ninguna fuente interna o externa, se produce cuando el sistema auditivo sub-cortical o cortical trata de compensar, por un mecanismo aberrante de plasticidad cerebral, un d&#x00E9;ficit de informaci&#x00F3;n perif&#x00E9;rica, incrementando la tasa de disparos espont&#x00E1;nea de las neuronas, descompensando la actividad excitatoria/inhibitoria de las sinapsis, o alterando la distribuci&#x00F3;n tonot&#x00F3;pica de frecuencias en el &#x00E1;rea cortical primaria. Se trata de una patolog&#x00ED;a del sistema auditivo sub-cortical y cortical que se dispara por un mal funcionamiento del sistema auditivo perif&#x00E9;rico. Su estudio involucra, por tanto, a especialistas del sistema auditivo perif&#x00E9;rico y del sistema auditivo sub-cortical y central. En vista de este car&#x00E1;cter multidisciplinar del ac&#x00FA;feno, en este n&#x00FA;mero especial se presentan cinco art&#x00ED;culos aportados por especialistas provenientes de los campos de la cl&#x00ED;nica y de la investigaci&#x00F3;n de esta patolog&#x00ED;a auditiva.</p>
</abstract>
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<title>ABSTRACT</title>
<p><italic>A multidisplinary approach to tinnitus</italic>.&#x2013; Tinnitus, the conscious perception of a sound in absence of any source outside or inside the body, arises when the sub-cortical or cortical auditory system tries to compensate a deficit of peripheral information, due to aberrant brain plasticity, by increasing the spontaneous rate of spikes, altering the excitatory/inhibitory balance in synapses, or modifying the tonotopic distribution of frequencies in the primary auditory cortex. It consists of a pathology of the sub-cortical and cortical parts of the auditory system triggered by a malfunctioning of the peripheral part. Therefore, a correct approach to tinnitus should involve specialists in the different parts of the auditory system. Given the multidisciplinary nature of tinnitus, the contribution of five articles authored by different specialists from the clinical and research fields are included in this special issue.</p></trans-abstract>
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<title>Palabras clave</title>
<kwd>ac&#x00FA;feno</kwd>
<kwd>mecanismos</kwd>
<kwd>terapias</kwd>
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<title>Keywords</title>
<kwd>tinnitus</kwd>
<kwd>mechanisms</kwd>
<kwd>therapies</kwd>
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<sec id="sec1" sec-type="intro">
<title>1. INTRODUCCI&#x00D3;N</title>
<p>El sistema auditivo transporta la informaci&#x00F3;n auditiva desde el o&#x00ED;do hasta el c&#x00F3;rtex auditivo. Consta del o&#x00ED;do externo, el o&#x00ED;do medio, el o&#x00ED;do interno, el nervio auditivo, la v&#x00ED;a auditiva y la corteza auditiva.</p>
<p>El o&#x00ED;do externo consta de la pina (oreja) y el conducto auditivo, cerrado en el extremo opuesto por la membrana timp&#x00E1;nica. Realiza un filtrado paso-banda, con un m&#x00E1;ximo a 3 kHz y, adem&#x00E1;s, contribuye a la localizaci&#x00F3;n espacial del sonido a trav&#x00E9;s de las diferencias de fase y de niveles entre ambos o&#x00ED;dos.</p>
<p>El o&#x00ED;do medio es un adaptador de impedancias. Si no existiera o&#x00ED;do medio, las p&#x00E9;rdidas entre los niveles de sonido en la membrana timp&#x00E1;nica y en la ventana oval ser&#x00ED;an demasiado altas. La m&#x00E1;xima ganancia introducida por la cadena de huesecillos es de unos 28 dB a 1 kHz (Durrant y Lovrinic, <xref ref-type="bibr" rid="cit0004">1984</xref>). El o&#x00ED;do medio, adem&#x00E1;s de ser selectivo en frecuencias, no responde igual a todos los niveles de intensidad. Este efecto, conocido como reflejo ac&#x00FA;stico, se debe al cambio de impedancia en baja frecuencia, por la rigidez de los m&#x00FA;sculos que sujetan los huesecillos.</p>
<p>El o&#x00ED;do interno es, esencialmente, un analizador de frecuencias. La membrana basilar distribuye cada frecuencia en una zona distinta (organizaci&#x00F3;n tonot&#x00F3;pica), y esta distribuci&#x00F3;n se mantiene a lo largo de la v&#x00ED;a auditiva hasta el &#x00E1;rea AI de la corteza cerebral (Pickles, <xref ref-type="bibr" rid="cit0009">1988</xref>). Sobre la membrana basilar se encuentra el &#x00F3;rgano de Corti, que traduce la vibraci&#x00F3;n mec&#x00E1;nica de la membrana basilar en una secuencia de impulsos el&#x00E9;ctricos. El mecanismo de transducci&#x00F3;n se dispara cuando el desplazamiento relativo de la membrana tectoria y de la membrana basilar desplaza los estereocilios que sobresalen de las c&#x00E9;lulas ciliadas. Dicho desplazamiento abre los canales de potasio, lo que permite la entrada de estos cationes en las c&#x00E9;lulas, con la consiguiente despolarizaci&#x00F3;n. Los iones de calcio disparan entonces una prote&#x00ED;na que restaura los estereocilios a su posici&#x00F3;n original. La despolarizaci&#x00F3;n de la c&#x00E9;lula permite que las ves&#x00ED;culas sin&#x00E1;pticas descarguen el neurotransmisor en las hendiduras sin&#x00E1;pticas, propagando de este modo los impulsos el&#x00E9;ctricos. Los neurotransmisores involucrados en la v&#x00ED;a auditiva son esencialmente el glutamato (excitador) y el GABA (inhibidor). El balance excitatorio/inhibitorio en cada terminal sin&#x00E1;ptica determina que el impulso transmitido sea excitatorio o inhibitorio (Lerma, <xref ref-type="bibr" rid="cit0007">2010</xref>). En realidad, esta es una explicaci&#x00F3;n muy simplificada de un proceso altamente regulado en el que intervienen m&#x00E1;s de 200 prote&#x00ED;nas. Lerma (<xref ref-type="bibr" rid="cit0007">2010</xref>) proporciona una explicaci&#x00F3;n m&#x00E1;s detallada de los mecanismos involucrados en cada conexi&#x00F3;n sin&#x00E1;ptica.</p>
<p>Las c&#x00E9;lulas ciliadas se conectan con las c&#x00E9;lulas nerviosas (neuronas) de la v&#x00ED;a auditiva a trav&#x00E9;s del nervio auditivo. En el nervio auditivo existen unas 50&#x2009;000 neuronas. A lo largo de su camino hacia el sistema central, los cuerpos o somas de las neuronas se agrupan en n&#x00FA;cleos o ganglios. El n&#x00FA;cleo de somas de las neuronas del nervio auditivo se denomina ganglio espiral.</p>
<p>A partir de aqu&#x00ED;, la secuencia de impulsos se retransmite a trav&#x00E9;s de la red de neuronas que constituyen la v&#x00ED;a auditiva. Los n&#x00FA;cleos del haz neuronal de la v&#x00ED;a auditiva, en orden ascendente, son el n&#x00FA;cleo coclear, el complejo olivar superior, el lemnisco lateral, el col&#x00ED;culo inferior y el cuerpo geniculado medial. El haz neuronal en sentido ascendente se denomina v&#x00ED;a auditiva aferente. Aunque la v&#x00ED;a auditiva aferente conecta esencialmente cada o&#x00ED;do con el hemisferio cerebral contrario (v&#x00ED;a auditiva contralateral), tambi&#x00E9;n hay conexiones de cada o&#x00ED;do con el hemisferio del mismo lado (v&#x00ED;a auditiva ipsilateral). Asimismo hay neuronas que transportan informaci&#x00F3;n de la corteza auditiva cerebral hasta el sistema perif&#x00E9;rico. Estos haces neuronales constituyen la v&#x00ED;a auditiva eferente. Todo este entramado neuronal forma una arborizaci&#x00F3;n bastante compleja, con conexiones entre las v&#x00ED;as ipsi y contralaterales a diferentes niveles de la v&#x00ED;a auditiva, tanto en sentido ascendente como descendente. Esta arborizaci&#x00F3;n compleja sugiere que el sistema auditivo procesa gran parte de la informaci&#x00F3;n contenida en las secuencias de impulsos el&#x00E9;ctricos de una manera muy similar al funcionamiento de la funci&#x00F3;n de correlaci&#x00F3;n (Chen, Haykin, Eggermont y Becker, <xref ref-type="bibr" rid="cit0002">2007</xref>).</p>
<p>La v&#x00ED;a auditiva en los humanos finaliza en el c&#x00F3;rtex auditivo primario, situado en una peque&#x00F1;a parte de la superficie superior del surco superior temporal del cerebro. Existen tambi&#x00E9;n &#x00E1;reas auditivas secundarias y de asociaci&#x00F3;n localizadas en regiones que rodean al c&#x00F3;rtex primario. Adem&#x00E1;s, el cerebelo, como centro del procesamiento de la locomoci&#x00F3;n, recibe algunas neuronas de la v&#x00ED;a auditiva (Durrant y Lovrinic, <xref ref-type="bibr" rid="cit0004">1984</xref>). Estas conexiones son las responsables del movimiento s&#x00FA;bito que experimentamos al o&#x00ED;r el claxon pr&#x00F3;ximo de un coche, y que tiende a apartarnos instintivamente de la trayectoria del mismo. Tambi&#x00E9;n parece que la formaci&#x00F3;n reticular, implicada fuertemente en el control del nivel de consciencia, recibe informaci&#x00F3;n auditiva, junto con la de los dem&#x00E1;s sistemas sensoriales.</p>
<p>Se suele distinguir entre las regiones primaria (o AI) y secundaria (o AII) de la corteza auditiva. La regi&#x00F3;n auditiva primaria se encuentra en la parte central de la corteza auditiva, y tiene una distribuci&#x00F3;n frecuencial tonot&#x00F3;pica. Participa de otras funciones del procesado auditivo, como la intensidad, rango din&#x00E1;mico y umbral de audici&#x00F3;n (Durrant y Lovrinic, <xref ref-type="bibr" rid="cit0004">1984</xref>). La regi&#x00F3;n auditiva secundaria se encuentra alrededor de la regi&#x00F3;n central, o primaria. Es importante en el an&#x00E1;lisis de los aspectos subjetivos de la audici&#x00F3;n y en el procesado de sonidos complejos. Tambi&#x00E9;n participa en la memoria auditiva.</p>
<p>Las dos caracter&#x00ED;sticas primordiales del sonido son la frecuencia (el contenido espectral) y la intensidad. Como se ha explicado anteriormente, la frecuencia se codifica mediante la distribuci&#x00F3;n tonot&#x00F3;pica de la membrana basilar, y a partir de aqu&#x00ED;, en toda la v&#x00ED;a auditiva y el &#x00E1;rea cortical primaria. La intensidad se codifica primariamente en la tasa de disparos de las descargas neuronales. A una intensidad de sonido baja corresponder&#x00ED;a una tasa lenta de disparos, y a una intensidad de sonido alta las neuronas responden con una tasa de disparos m&#x00E1;s r&#x00E1;pida. De hecho, cada neurona del haz auditivo est&#x00E1; sintonizada entre una tasa de disparos m&#x00ED;nima y una m&#x00E1;xima. La tasa de disparos m&#x00ED;nima, que corresponder&#x00ED;a a una intensidad cero (ausencia de sonido) no es cero, por lo que tambi&#x00E9;n es conocida como tasa de disparos espont&#x00E1;nea. Es decir, las neuronas auditivas disparan impulsos aun en ausencia de sonido. Esta actividad espont&#x00E1;nea del sistema auditivo, la actividad neural que ocurre en ausencia de un est&#x00ED;mulo auditivo externo, es considerada por algunos autores como un ruido que se a&#x00F1;ade a la actividad inducida por el est&#x00ED;mulo (Eggermont, <xref ref-type="bibr" rid="cit0005">2012</xref>). Como se ver&#x00E1; m&#x00E1;s adelante, esta actividad espont&#x00E1;nea juega un papel fundamental en la aparici&#x00F3;n del ac&#x00FA;feno.</p>
<p>En resumen, la percepci&#x00F3;n del sonido es un proceso complejo y altamente sofisticado que involucra una fuente perif&#x00E9;rica, el filtrado en el o&#x00ED;do externo, la adaptaci&#x00F3;n de impedancias en el o&#x00ED;do medio, el an&#x00E1;lisis frecuencial y la transducci&#x00F3;n mecano-el&#x00E9;ctrica en el o&#x00ED;do medio, la codificaci&#x00F3;n frecuencia-tonotop&#x00ED;a e intensidad-tasa de disparos en la interfaz entre el o&#x00ED;do interno y el nervio auditivo, el pre-procesado de se&#x00F1;al en la v&#x00ED;a auditiva, y la decodificaci&#x00F3;n e interpretaci&#x00F3;n en la corteza cerebral auditiva.</p>
<p>Es conocido que el cerebro es pl&#x00E1;stico. Esto quiere decir que cuando la entrada sensorial normal procedente del sistema perif&#x00E9;rico se ve reducida por alguna causa, el cerebro reacciona para compensar este d&#x00E9;ficit de informaci&#x00F3;n perif&#x00E9;rica. El ejemplo m&#x00E1;s conocido de esta plasticidad cerebral es el s&#x00ED;ndrome del miembro fantasma: personas a las que les ha sido amputado un miembro siguen &#x201C;sintiendo&#x201D; dolor localizado en ese miembro. En el caso auditivo, un d&#x00E9;ficit de la entrada perif&#x00E9;rica se puede producir por p&#x00E9;rdidas auditivas (hipoacusia) debidas a sobreexposici&#x00F3;n a ruido, envejecimiento, o cualquier otra causa. Esta p&#x00E9;rdida de informaci&#x00F3;n auditiva perif&#x00E9;rica puede originar diferentes mecanismos de compensaci&#x00F3;n pl&#x00E1;stica a nivel sub-cortical y cortical, incluyendo (Cobo, <xref ref-type="bibr" rid="cit0003">2015</xref>; Eggermont, <xref ref-type="bibr" rid="cit0005">2012</xref>):</p>
<list list-type="order">
<list-item><p>Hiperactividad (incremento de la tasa de disparos espont&#x00E1;nea de las neuronas auditivas).</p></list-item>
<list-item><p>Hipersincron&#x00ED;a (descompensaci&#x00F3;n de la actividad excitatoria&#x2009;/&#x2009;inhibitoria en las sinapsis).</p></list-item>
<list-item><p>Reorganizaci&#x00F3;n del mapa tonot&#x00F3;pico en el &#x00E1;rea cortical primaria.</p></list-item>
</list>
<p>Cualquiera de estos mecanismos puede dar lugar a la percepci&#x00F3;n de un sonido de origen neural, que no tiene una fuente externa, sino que se ha generado en alguna etapa de la v&#x00ED;a auditiva o de la corteza auditiva (<xref ref-type="fig" rid="f0001">Figura 1</xref>). Este sonido neural se denomina ac&#x00FA;feno o tinnitus. Por tanto, no se trata de un sonido fantasma, sino que es una percepci&#x00F3;n real, que no se ha generado en el exterior, sino que surge como una compensaci&#x00F3;n pl&#x00E1;stica aberrante del sistema auditivo subcortical y/o cortical ante una privaci&#x00F3;n perif&#x00E9;rica.</p>
<fig id="f0001">
<label>Figura 1</label>
<caption>
<p>Mecanismos pl&#x00E1;sticos que pueden dar lugar a la aparici&#x00F3;n de ac&#x00FA;fenos (IHC: c&#x00E9;lulas ciliadas internas; OHC: c&#x00E9;lulas ciliadas externas).</p>
</caption>
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</fig>
<p>Muchas personas han experimentado alguna vez este sonido neural, despu&#x00E9;s de la exposici&#x00F3;n a un sonido de intensidad muy alta o de una estancia prolongada en una c&#x00E1;mara anecoica, pero que remite transcurrido un cierto tiempo. Sin embargo, en algunas personas (se calcula que en un 1-2&#x2009;% de la poblaci&#x00F3;n) se convierte en permanente, produciendo irritabilidad, molestia, ansiedad, estr&#x00E9;s o depresi&#x00F3;n y, por consiguiente, una p&#x00E9;rdida severa de su calidad de vida. En realidad, el ac&#x00FA;feno en s&#x00ED; mismo no produce dolor, siendo estos fuertes efectos emocionales su principal complicaci&#x00F3;n. El sistema auditivo tiene conexiones con varias estructuras del sistema l&#x00ED;mbico, esencialmente, con la am&#x00ED;gdala y con el hipocampo. Cuando la se&#x00F1;al del ac&#x00FA;feno (hiperactividad, hipersincron&#x00ED;a o alteraci&#x00F3;n de la tonotop&#x00ED;a) se propaga a otros sistemas del cerebro, y en particular cuando activa el sistema l&#x00ED;mbico y el sistema nervioso aut&#x00F3;nomo, evoca una serie de reacciones negativas (principalmente estr&#x00E9;s, ansiedad y depresi&#x00F3;n; Jastreboff, <xref ref-type="bibr" rid="cit0006">2015</xref>).</p>
<p>A pesar del intenso esfuerzo actual en la investigaci&#x00F3;n farmacol&#x00F3;gica del ac&#x00FA;feno, a d&#x00ED;a de hoy no existe ning&#x00FA;n medicamento para su cura aprobado por las agencias europeas o americana (Vio y Holme, <xref ref-type="bibr" rid="cit0010">2005</xref>). Cuando el ac&#x00FA;feno cursa con ansiedad y/o depresi&#x00F3;n, los ansiol&#x00ED;ticos y/o antidepresivos pueden ayudar a reducir los s&#x00ED;ntomas emocionales. Por suerte, han proliferado muchas terapias que pueden proporcionar alivio del ac&#x00FA;feno (Cobo, <xref ref-type="bibr" rid="cit0003">2015</xref>). Muchas de ellas combinan alguna terapia sonora para disminuir la se&#x00F1;al del ac&#x00FA;feno con el consejo m&#x00E9;dico para desactivar sus reacciones negativas (Jastreboff, <xref ref-type="bibr" rid="cit0006">2015</xref>).</p>
<p>As&#x00ED; pues, el ac&#x00FA;feno es un problema multidisciplinar (Baguley, Andersson, McFerran y McKenna, <xref ref-type="bibr" rid="cit0001">2013</xref>), que involucra a otorrinolaring&#x00F3;logos, psic&#x00F3;logos, psiquiatras, audi&#x00F3;logos, ac&#x00FA;sticos, fisioterapeutas, neur&#x00F3;logos, neurocirujanos, neurocient&#x00ED;ficos, farmac&#x00F3;logos, y tambi&#x00E9;n a pacientes (M&#x00F8;ller, Langguth, De Ridder y Kleinjung, <xref ref-type="bibr" rid="cit0008">2011</xref>). El objetivo principal de este n&#x00FA;mero especial es realizar una aproximaci&#x00F3;n multidisciplinar a esta patolog&#x00ED;a desde la perspectiva de diferentes expertos de los campos de la cl&#x00ED;nica y de la investigaci&#x00F3;n.</p>
</sec>
<sec id="sec2">
<title>2. ART&#x00CD;CULOS INCLUIDOS</title>
<p>La primera contribuci&#x00F3;n a este n&#x00FA;mero especial viene del Dr. Dar&#x00ED;o Roitman, m&#x00E9;dico otorrinolaring&#x00F3;logo, exjefe del consultorio de ac&#x00FA;fenos del Hospital de Cl&#x00ED;nicas de Buenos Aires y director actual del Centro de Ac&#x00FA;fenos de Buenos Aires. El Dr. Roitman presenta un interesante estudio online de una muestra de m&#x00E1;s de 12&#x2009;000 pacientes de ac&#x00FA;fenos que han contactado con su Centro de Ac&#x00FA;fenos como paso previo a una consulta formal. Dichos pacientes han rellenado un cuestionario de 16 preguntas, de cuyas respuestas se ha obtenido un repertorio, con una alta significaci&#x00F3;n estad&#x00ED;stica, tanto de los efectos de los ac&#x00FA;fenos en la vida cotidiana como de su etiolog&#x00ED;a, localizaci&#x00F3;n y patr&#x00F3;n temporal (comienzo, constancia, intermitencia). El estudio del Dr. Roitman est&#x00E1; inspirado en la reputada base de datos del Departamento de Otorrinolaringolog&#x00ED;a de la Universidad de Salud y Ciencia de Oreg&#x00F3;n (OHSU). Como resultados m&#x00E1;s destacables, se encuentra una prevalencia mayor (un 12&#x2009;%) en hombres que en mujeres, en el rango de edades entre 50 y 69 a&#x00F1;os. El 60&#x2009;% de los pacientes de ac&#x00FA;fenos refiere alg&#x00FA;n grado de hipoacusia y el 70&#x2009;% padece tambi&#x00E9;n de hiperacusia.</p>
<p>El segundo art&#x00ED;culo, cuyos autores son las Dras. Pedemonte y D&#x00ED;az, de la Facultad de Medicina de la Universidad CLAEH y del Centro de Medicina del Sue&#x00F1;o de Punta del Este de Uruguay, y los Dres. Medina-Ferret, de la Universidad de la Rep&#x00FA;blica de Uruguay, y Testa, del Centro de Medicina del Sue&#x00F1;o, nos presenta los resultados de la aplicaci&#x00F3;n de una terapia sonora en 11 pacientes de ac&#x00FA;fenos en diferentes etapas del sue&#x00F1;o. Los est&#x00ED;mulos sonoros consisten en combinaciones personalizadas de tonos puros, secuencias arm&#x00F3;nicas de tonos, ruido blanco y ruido filtrado en banda, de tal modo que cada sonido resultante se ajusta a las caracter&#x00ED;sticas del ac&#x00FA;feno de cada uno de los pacientes. Estos sonidos personalizados fueron reproducidos a una intensidad similar a la intensidad del ac&#x00FA;feno, en diferentes etapas del sue&#x00F1;o: cuatro en la fase N2, cuatro en la fase N3 y tres en la fase REM. Comparando la intensidad del ac&#x00FA;feno antes y despu&#x00E9;s de la estimulaci&#x00F3;n, se encontr&#x00F3; una reducci&#x00F3;n estad&#x00ED;sticamente significativa en los pacientes de la fase N2. Estos resultados sugieren, por tanto, una terapia eficiente en pacientes de ac&#x00FA;fenos durante el sue&#x00F1;o.</p>
<p>La Dra. Cuesta y el Dr. Cobo, del Grupo de Ac&#x00FA;stica Aplicada del Instituto de Tecnolog&#x00ED;as F&#x00ED;sicas y de la Informaci&#x00F3;n (ITEFI) del CSIC, nos presentan a continuaci&#x00F3;n los resultados de un estudio sobre la relaci&#x00F3;n entre las caracter&#x00ED;sticas audiom&#x00E9;tricas (p&#x00E9;rdida de audici&#x00F3;n, HL) y acufenom&#x00E9;tricas (frecuencia principal del ac&#x00FA;feno) en una muestra de 34 pacientes con diferentes etiolog&#x00ED;as. Existen varias teor&#x00ED;as sobre la relaci&#x00F3;n de la curva HL con la frecuencia <italic>(pitch)</italic> del ac&#x00FA;feno. En concreto, se han propuesto las frecuencias a las que la curva HL alcanza 20 dB (F20), 50 dB (F50), y su valor m&#x00E1;ximo (Fmax), como posibles descriptores de la frecuencia del ac&#x00FA;feno (TP). Los resultados de este estudio confirman que F20 subestima el valor de TP, Fmax lo sobreestima, siendo F50 el descriptor que m&#x00E1;s se aproxima. Esta frecuencia coincide con la regi&#x00F3;n de la c&#x00F3;clea donde dejan de funcionar las c&#x00E9;lulas ciliadas internas (IHC), tambi&#x00E9;n conocida como zona muerta.</p>
<p>El autor del cuarto art&#x00ED;culo, D. Juan Andr&#x00E9;s Maroto, es adem&#x00E1;s de un acreditado bloguero sobre ac&#x00FA;fenos (donde es m&#x00E1;s conocido como Ot&#x00ED;n&#x0026;Lucas), un paciente de ac&#x00FA;fenos. Por tanto, aporta a este n&#x00FA;mero especial la perspectiva de un paciente. Pero no se trata solo de una perspectiva pasiva sobre el tema, sino que el Sr. Maroto ha tenido la inquietud de investigar sobre sus diferentes aspectos, incluyendo terapias sonoras del ac&#x00FA;feno y comorbilidades asociadas, como la hiperacusia central arm&#x00F3;nica. En primer lugar, el Sr. Maroto describe el recorrido t&#x00ED;pico de los pacientes de ac&#x00FA;fenos a los servicios de atenci&#x00F3;n primaria, centros de especialidades, cl&#x00ED;nicas audiom&#x00E9;tricas, foros, asociaciones y redes sociales. Este recorrido, que el autor denomina &#x201C;Camino de Santiago&#x201D;, si no se encuentra en &#x00E9;l a verdaderos especialistas en el tratamiento del ac&#x00FA;feno, suele reforzar las reacciones emocionales negativas que se han comentado m&#x00E1;s arriba (ansiedad, estr&#x00E9;s, depresi&#x00F3;n). El autor sugiere protocolos para los m&#x00E9;dicos de atenci&#x00F3;n primaria y especializada que ayudar&#x00ED;an a evitar este refuerzo negativo. A continuaci&#x00F3;n se revisan algunas de las terapias sonoras m&#x00E1;s conocidas y se propone una basada en las frecuencias arm&#x00F3;nicamente relacionadas con la frecuencia del ac&#x00FA;feno de los pacientes.</p>
<p>El quinto y &#x00FA;ltimo art&#x00ED;culo ha sido contribuido por D. Christiam Garz&#x00F3;n, ingeniero ac&#x00FA;stico de la Universidad de las Am&#x00E9;ricas de Quito. El autor nos presenta los resultados preliminares de un estudio demogr&#x00E1;fico del ac&#x00FA;feno en Ecuador, como paso previo al reclutamiento de candidatos a una terapia sonora. A trav&#x00E9;s de visitas a cl&#x00ED;nicas especializadas, y de una campa&#x00F1;a en medios de comunicaci&#x00F3;n, se reclutaron inicialmente 462 pacientes, de los cuales 41 cumplieron con los criterios de inclusi&#x00F3;n. El an&#x00E1;lisis de las respuestas de los 462 pacientes iniciales a un formulario ha permitido determinar la mayor prevalencia de hombres, en el rango de edad entre 30 y 65 a&#x00F1;os.</p>
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